1 Απριλίου 2013

CARTA A UN DESTERRADO



 CARTA A UN DESTERRADO

Mi querido Odiseo:
Ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Itaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde estás.
No vuelvas, Odiseo
te suplico.

Claribel Alegría (Nicaragua, 1924-  )

1 Μαρτίου 2013

EL VIENTO DE ÍTACA



EL VIENTO DE ÍTACA

Sentada ante su bastidor, ella fue dueña

del lentamente desastroso Imperio de los días.
Sus manos la pesada tarea asumieron
y una constancia más fuerte que el cansancio
junto a ella se sentó.

(Frente a la terquedad de sus dedos fabriles
el mar entonces fue sólo una gota mesurable
y el horizonte un mirador en torno a Ítaca.)

Un viento de regreso silbó una madrugada:
despertar fue asomarse a un campo de batalla asolado.
La luz fue descubriendo la figura sentada
que acariciaba compasivamente la tela dactilar,
su patrimonio de trabajo y de horas,
sus madejas de canas.

(Una costumbre de quietud
y una tristeza como un perro a sus pies
la rodearon de silencio.)

Lejos resonaba la voz, la voz de Ulysses.
Frente a su bastidor, desesperadamente,
ella intentaba recordar un nombre,
sólo un nombre:

el que gritaba Ulysses por las calles de Ítaca.

Francisca Aguirre (España, 1930-  )

1 Φεβρουαρίου 2013

EL REGRESO DE ULISES A LA PATRIA

 

EL REGRESO DE ULISES A LA PATRIA

Regresar es morir un poco.
Las noches de luna muy clara
- cuando todo tiende a la esfericidad -
no puede dormir.
La excesiva calma que irradian las cosas
le parece un mensaje a descifrar
cuyo sentido último sería, quizá,
imposible de resistir.
Hunde entonces el remo en la arena
y vitupera a los dioses.
Los médicos de la nave le aconsejan reposo.
En sueños habla de ambiguas seducciones
donde quien arrojó la red fue finalmente
el atrapado y del rumbo de las estrellas fugaces.
Despierta e, inquieto, ordena
despejar la nave.
Sea como sea, está seguro
de que esa luna intensa,
brutal,
lo mira demasiado.

Cristina Peri Rossi (Uruguay, 1941-   )

1 Ιανουαρίου 2013

PEREGRINO














PEREGRINO

¿Volver? Vuelva el que tenga, 
tras largos años, tras un largo viaje, 
cansancio del camino y la codicia 
de su tierra, su casa, sus amigos, 
del amor que al regreso fiel le espere. 

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas, 
sino seguir libre adelante, 
disponible por siempre, mozo o viejo, 
sin hijo que te busque, como a Ulises, 
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. 

Sigue, sigue adelante y no regreses, 
fiel hasta el fin del camino y tu vida, 
no eches de menos un destino más fácil, 
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 
tus ojos frente a lo antes nunca visto.


Luis Cernuda (España, 1902-1963)

12 Δεκεμβρίου 2012

YO CONOZCO MI HERENCIA, ¿Y TÚ?



EL PRINCIPIO

Dos griegos están conversando: Sócrates acaso y Parménides. 
Conviene que no sepamos nunca sus nombres; la historia, así, será más misteriosa y más tranquila.
El tema del diálogo es abstracto. Aluden a veces a mitos, de los que ambos descreen.
Las razones que alegan pueden abundar en falacias y no dan con un fin.
No polemizan. Y no quieren persuadir ni ser persuadidos, no piensan en ganar o en perder.
Están de acuerdo en una sola cosa; saben que la discusión es el no imposible camino para llegar a una verdad.
Libres del mito y de la metáfora, piensan o tratan de pensar.
No sabremos nunca sus nombres.
Esta conversación de dos desconocidos en un lugar de Grecia es el hecho capital de la Historia.
Han olvidado la plegaria y la magia.

Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986)

1 Δεκεμβρίου 2012

PENÉLOPE



PENÉLOPE

Si hay que decir adiós, se dice
Si hay que llorar, se llora
¡Todo tiene su tiempo!

Hoy
Con la aguja de mi reloj
con las puntadas del esfuerzo
el amor
los besos
con el hilo vivido
tejo
¡Este es mi tiempo!

Mañana
Con las mismas agujas
con las mismas puntadas
con el mismo hilo
con toda mi voluntad
mi pericia y mi cuidado
tal vez, como Penélope, desteja.
 

Marta  Rojas Porras (Costa Rica )

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