1 Οκτωβρίου 2012

ULISES LLEGA A ITACA

 

 ULISES LLEGA A ITACA 

 Estás llegando, Ulises, a Itaca 
y miras con ansia hacia tu casa. 
¿Pero sabes acaso qué hallarás? 
Yo, Eumeo, te lo diré: 
Mira qué regocijo en el que fue tu hogar. 
¿Qué te ha dicho que te esperan? 
Mira los barcos arados en la arena 
y el olor a vino y fritura en las ventanas. 
Esto es lo que te espera, vuelto a casa: 
La honra de ser noble, camisas perfumadas, 
los mismos nombres y voces de cada día, 
las tiernas caricias de parientes y allegados, 
ajo, harina de cebada y aguado. 
Y encanecido el cabello hacerte abuelo 
y morir cuando se borren las líneas de tu mano. 
¿Por qué volver a Itaca, Ulises? 
Sólo buitres habitan hace tiempo esta casa, 
no es más que punto de encuentro para aves perdidas. 
¿Estás agotado? ¿Te place quizás el llanto de las plañideras? 
Haz caso, como las aves, al camino que marcan las estrellas 
y a este viejo Eumeo que algo sabe del destino. 

 Joseba Sarrionandia (España, 1958- )

1 Σεπτεμβρίου 2012

ULISES COTIDIANO



ULISES COTIDIANO

Traes en tu cuerpo la leyenda
de un navegante cansado.
Es tan grato, en silencio,
descalzarte de barcos,
recoger de tus ojos
las sirenas perdidas,
las redes enlamadas,
los sonidos ocultos de las olas.
Te espero cada noche
cuando levantas anclas en mi espacio
y una lluvia de estrellas
te hace perder el rumbo
y un enjambre de peces y caricias
nos recobra el naufragio tan deseado.
Cómo darte las gracias por la luz
palpitante de aquel faro,
por el sonido suave de los remos
en esta noche grande.
Es más amplio mi pecho.
Hoy le caben los puertos,
hoy que encallas
tibiamente
junto a mí.

Carmen Villoro (México, 1958- )

1 Αυγούστου 2012

CARIÁTIDE



CARIÁTIDE

La cariátide es la esfinge
del mar,
y el mar la cariátide
del cielo.

Federico García Lorca (España, 1898-1936)

1 Ιουλίου 2012

HABLA OLIMPO



HABLA OLIMPO

Yo fui el orgullo como se es la cumbre,
Y fue mi juventud el mar que canta.

No surge el astro ya sobre la cumbre?
Por qué soy como un mar que ya no canto?

No rías, Mevio, de mirar la cumbre
ni escupas sobre el mar que ya no canta.

Si el rayo fue, no en vano fui la cumbre,
Y mi silencio es más que el mar que canta.

Franz Tamayo (Bolivia, 1879 — 1956)

1 Ιουνίου 2012

DELFOS



DELFOS

Alza la frente de almenados bucles
entre montañas, roto perfil póstumo,
cuyos cabellos negros como el bosque
carmena el lobo.

Alza la frente y vuelve tu mirada
al apagado astro de la tierra;
ningún augur dijo de tu ruina,
altiva Delfos.

Inertes aras tenazmente mudas
ocultan signos, amordazan lenguas,
mientras altos vigilan al acecho
feroces dioses.

¿Dónde tu voz? Carneros otomanos
gotearon su lardo por tus mármoles
y el exarca cubrió de joyas bárbaras
apoxiomenos.

Crecieron tus laureles para el cónsul,
el dux, el victorioso, los tiranos;
te asolaron sacrílegas pezuñas
del bestiario.

Olvido fue cerniendo las arenas.
Fugaz nube es la púrpura... Fielmente
el jaramago erige gualdas flautas,
hímnicos cantos.

¿Qué esperas del oráculo, Pablo García Baena,
si tu vida es recuerdo, tapiado columbario
donde un cadáver se deshace
celosamente embalsamado por ti de algalias olorosas
y están tus pasos numerados como un libro
que dudoso repasas a la lámpara
y donde sólo falta el colofón
y las exequias en final viñeta?
¿Qué intentas que te diga esa velada Pitia,
esa obstinada esperanza furiosa
que se remueve como alimaña entre el heno segado,
si para ti ya ha muerto el amor y los días
son naipes que abandonas de un juego ya perdido?
¿Qué haces en la noche de Delfos,
junto al abismo que arañan los olivos,
con el lejano pavés del mar sagrado
centelleante a la indecisa luna
y el canto de los alemanes de un tour
profanando la calma augusta de las piedras?
Si ya el aviso de la anocheciente corneja
sonó lóbrego
y Apolo huyó de ti llevándose la luz,
¿no será ésta la noche del balance,
noche de la balanza donde arrojes tus días,
los mortales obsequios oferentes,
solitario, pobre, triste, casi cincuenta años,
tímido, huraño, callado y sonriente
Pablo García Baena?
Despójate del íntimo pingajo,
del último jirón, tiernos harapos
enmadreciendo heridas, zarpas, gritos,
y avanza solo en noche hacia el enigma,
desnudo hacia la voz, al desolado
carril de tu destino. Miente, habla,
silente trípode.

Pablo García Baena (España, 1923- )

1 Μαΐου 2012

LA PESTE DE TEBAS



LA PESTE DE TEBAS

Yo todo lo que yo haga
será ya para siempre lo que he hecho
Wistawa Szymborska

Cuando empezó la tragedia
el crimen ya había sido cometido.
La tragedia era, ahora, descrubrir el delito
y el culpable.
Yo habría preferido la ignorancia.
Tu habías elegido indagar (...)
El pasado es más fuerte que Dios.
Nadie, ni Dios, puede cambiarlo. Sólo la memoria.
Vas haciéndote viejo y recordando
todo aquello que no ocurrió jamás.
Peor que el miedo a lo que va a ocurrir
es el temor atento
a lo que puede ser que haya ocurrido.
¡Dichosos los que ignoran!
Cada cosa que descubras será una espina más,
una amapola menos.
Te espera tu pasado
como en el fruto espera la semilla
y en la semilla un sol que nadie sabe.
¿Quieres saber la causa de la peste de Tebas?
¿Quieres saber quién eres?
El día que lo sepas te cegará saberlo. Nada nuevo.
No ocurre nada nuevo. Poco a poco
vas llegando al final, vas descubriendo
lo que ocurrió al principio, o tal vez no.

Ya nada te separa de tu vida.
Ya nada te depara
tantas sorpresas como tu pasado.

Juan Vicente Piqueras (España 1960- )
Related Posts with Thumbnails